El abuso sexual infantil es el peor crimen que puede existir. En mi experiencia personal...sólo se puede decir que rompe el alma de la pequeña persona que se va engendrando de a poco. Aún recuerdo mi niñez feliz, siempre antes de los 6 o 7 años, me veo aún bonita y como la princesa que quería ser. Recuerdo que tenia una personalidad y una ambición por el mundo muy fuertes, pero... luego esa niña se perdió.
Un abuso rompe el alma, cada momento incomodo va rayando de a poco ese delgado cristal; cada roce, cada palabra, cada sabor va de a poco estrellándolo también; cada penetración va rompiendo parte por parte tu vida y entonces es cuando pierdes tu identidad, esa que se estimulo mediante sonidos desde que estabas en el vientre de tu madre y se forjó cuando ibas conociendo al mundo y el mundo te iba conociendo a ti...y entonces ya no eres nadie. Pasé tantos años sin mi auténtica personalidad que cuando al fin tenia la oportunidad y podía recuperarla la olvidé. La gente a mi al rededor trata muy duramente, así como yo también, pero se perdió y creo que se perdió para siempre.
Esto es lo que mas cuesta y honestamente siento que todo está perdido, se perdió mi vida y la persona genuina en mi también lo hizo, no puedo seguir viviendo la vida asignada a este cuerpo por que simplemente fue destruida. No sé como rellenar este cascaron vació y la presión de la gente a mi al rededor lo hace aún más difícil. Me gustaría volver a nacer y no tener más nunca la presión de encontrar a esa Laura que fue destruida con cada violación, golpe, grito y castigo.